Inventario de reactivos de laboratorio
El inventario que funciona no se cuenta a fin de mes: se descuenta con cada examen. El sistema sabe qué consume cada prueba, descuenta solo y avisa antes de que algo falte o caduque. El reactivo deja de vencerse en la estantería y la compra deja de ser una apuesta.
Tres piezas que se hablan entre sí

Stock por lote y fecha de caducidad, con avisos anticipados: qué se agota, qué caduca y qué conviene usar primero. En rojo antes de que sea un problema, no después.

Cada examen o paquete tiene definido qué consume. Con cada prueba procesada, el stock se descuenta solo. De aquí sale el coste real por examen: la base de tus precios con margen.

Órdenes de compra ligadas al ritmo de consumo real y al historial de proveedores. Compras lo que vas a usar, cuando toca, al proveedor que cumplió.
Lo que se pregunta quien compra reactivos a ciegas
¿Cómo se controla el inventario de reactivos?
Ligándolo al consumo real: el sistema sabe qué consume cada examen, descuenta con cada prueba y avisa antes de que falte o caduque. El conteo manual mensual siempre llega tarde.
¿Cómo evito que caduquen sin usarse?
Lotes y caducidades registrados, alertas anticipadas y consumo por antigüedad. Un reactivo caducado es dinero tirado dos veces: lo que costó y la prueba que no se hizo.
¿Puedo saber el coste real de cada examen?
Sí: al registrar qué consume cada examen (reactivos, calibradores, consumibles), el coste por prueba sale solo. Es la diferencia entre poner precios con margen y ponerlos con intuición.
¿Esto viene en el plan base?
Inventario y compras son módulos que se activan según tu operación y se dimensionan en la reunión. Los factores completos, en la página de precios.
¿Cuánto reactivo caducó en tu estantería este año?
Si no sabes la cifra, esa es exactamente la razón de esta reunión. 20 minutos, sin compromiso.
Analicemos tu caso