¿Comprar el analizador, alquilarlo o que te lo cedan?
Las tres cuestan dinero. Lo que cambia es dónde lo pagas: por delante, cada mes, o escondido en el precio del reactivo.
Las tres rutas, en corto ComprarloPagas el equipo de una vez, pagas su mantenimiento y luego compras el reactivo al mejor precio que consigas, sin comprometerte a nada.
AlquilarloUna cuota mensual que suele incluir mantenimiento. No inmovilizas dinero y el reactivo lo negocias aparte.
Que te lo cedanNo pagas equipo. El proveedor te lo instala y tú compras su reactivo a un precio más alto, con un volumen comprometido. El equipo está dentro de cada caja.
Ninguna es mejor por naturaleza: depende de tu volumen y del plazo. Eso es justo lo que calcula esto.
Esto es una referencia, no una cotización. Un mismo analizador corre muchos analitos, y cada uno tiene su kit y su precio. Aquí se trabaja con el precio medio por prueba de ese equipo, que es lo que permite comparar las tres rutas en una sola cuenta. Para decidir sí o no, sobra; para firmar, pide el detalle por analito.
1Tu volumen y el plazo
Cuanto más proceses y más años lo tengas, más pesa el sobreprecio del reactivo.
2Los precios que te han dado
Si una opción no te la han ofrecido, déjala en cero y sale de la comparación.
¿No sabes tu precio medio por prueba?
Sácalo de lo que ya pagas: coge la factura de reactivo de ese equipo de un mes normal y divídela entre las pruebas que hizo ese mes. Da igual cuántos analitos sean: el promedio es lo que te interesa aquí.
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Si tu mezcla de analitos cambia mucho de un mes a otro, repite la cuenta con dos o tres meses y usa el promedio.
A 5 años te sale mejor
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Cifras aproximadas: un equipo corre varios analitos y aquí se usa el precio medio por prueba.
De dónde sale ese número
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Hasta qué volumen conviene que te lo cedan
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La idea es simple: cada prueba que haces paga un poco del equipo a través del sobreprecio del reactivo. Cuando has hecho suficientes pruebas, ya lo has pagado entero, y a partir de ahí sigues pagándolo. Ese punto es tu límite.
Qué hacer con este resultado
- Pide por escrito el precio del reactivo en las dos modalidades, con y sin equipo cedido. Sin esa diferencia, esta cuenta no se puede hacer, y es la que más dinero mueve.
- Si el cedido te conviene hoy, pon en el contrato una revisión anual de precio por tramos de volumen: si creces, el precio por prueba baja. Es lo más sensato para las dos partes y se negocia más de lo que parece.
- Pregunta si la conexión con tu sistema de información está incluida en cada opción, y de quién son el conversor y la licencia de comunicación. Es el coste oculto más frecuente.
Lo que esta cuenta no ve
- El dinero inmovilizado. Comprar consume caja que quizá rinda más en otra cosa.
- El riesgo de avería y de obsolescencia. En cesión y alquiler lo asume el proveedor. Si tu equipo es crítico y no tienes respaldo, eso vale dinero.
- La fiscalidad. Compra, renting y cesión no tributan igual. Pregunta a tu gestoría antes de decidir.
- La libertad de cambiar de reactivo. Con equipo propio puedes renegociar cada año; con cesión, no.
- El coste de cambiar después. Sacar un equipo cedido e instalar otro tiene un coste en días y en formación.